¿Qué es la Gran Misión Continental ?
Según el prefecto de la Congregación para el Clero del Vaticano, el cardenal Claudio Hummes OFM, la gran misión continental tendrá como prioridad buscar a las personas para demostrarles el amor que la Iglesia siente por ellas.
«Se busca a las personas porque se les ama», dijo el cardenal brasileño.
Esta misión, dijo, debe «oír a las personas, que sientan que se las tome en cuenta, que se les ama, que se les reconozca para luego dar paso al diálogo, a la lectura del Evangelio, a la oración, para encontrar salidas a sus preguntas y a sus necesidades espirituales y materiales». «No se trata solo de llevar doctrina, se trata de llevar vivencias, estilos de vida y ejemplos».
Según el arzobispo emérito de Sao Paulo, «no debemos invertir sólo en la razón. Tenemos que encontrar al ser humano. De la misma forma que tenemos que encontrarnos con Jesucristo, tenemos también que encontrarnos con las personas, llegando a los sentimientos».
«La misión buscará llegar a todos los niveles sociales. Tenemos que marcar presencia en los ambientes profesionales, académicos; en los sectores de educación, salud, economía, cultura, política, los medios de comunicación, etc».
«Las visitas domiciliarias serán un método, pero no el único». «Las comunidades eclesiales de base son muchas, son una gran realización de la Iglesia en América Latina. Sufrieron una crisis, pero continúan aportando…, no pueden perderse, deben ser fortalecidas».
Esta gran misión continental, consideró el Cardenal brasileño, debe salir al encuentro de esos católicos poco evangelizados, pero no de una forma proselitista ni antiecuménicas. Por ello, «la visión de la misión y el espíritu misionero deben ser asumidos primeramente por los sacerdotes y religiosos».
«Esta gran misión continental debe nacer de nuestra apertura al impulso del Espíritu Santo y así constituirse en un nuevo Pentecostés».
«Por eso ella exigirá la decidida acción de las Conferencias Episcopales, de las diócesis, de las parroquias y de todas las formas de asociación de los fieles. Los planes de pastoral de estos varios niveles eclesiales necesitaran asumir la misión y hacer de ella su centro».
Por su parte, nuestro Pastor, el Emmo. Sr. Cardenal D. Francisco Robles Ortega, ha enviado una carta en las que nos marca el camino que hemos de seguir en esta gran misión como Iglesia que peregrina en Monterrey:
“Con inmenso gozo y firme esperanza les comunico el inicio del itinerario diocesano que hacia la Misión permanente queremos tomar en nuestra Arquidiócesis de Monterrey .
El fuego purificador y renovador del Espíritu Santo que nos conmovió en Aparecida como Iglesia de Latinoamérica y del Caribe quiere extenderse a nuestras Iglesias particulares en la forma de una Misión Continental, despertando un vigoroso impulso misionero que nos lleva a una profunda conversión personal y pastoral.
Este mismo Espíritu nos dirige hacia la promoción de una formación integral; nos pone en estado de Misión Permanente a fin de que podamos llegar a los más alejados, y nos hace descubrir la vida plena en Cristo como una actitud y un servicio que podemos ofrecer a la sociedad universal con un profundo sentido de humanidad.
Por otra parte, nos alienta sobremanera la gran afinidad de nuestro Plan Diocesano de Pastoral Orgánica con las conclusiones de Aparecida y los señalamientos para esta Misión Continental, especialmente en lo que se refiere a transformar todas las dimensiones de la vida humana, salir al encuentro de los alejados y la promoción en todos de la vida de santidad. Nos sentimos animados a continuar con nuestros lineamientos pastorales en sintonía con este proyecto Continental.
Deseando aprovechar intensamente esta hora de gracia e implorando un nuevo Pentecostés, convoco a todas los fieles y comunidades que conforman nuestra Iglesia de Monterrey a:
- Unirnos a la Apertura de la Misión Permanente.
- Celebrar la Eucaristía el 17 de agosto en todas nuestras Parroquias con esta intención.
- Difundir y conocer el documento del CELAM: La Misión Continental para una Iglesia Misionera en todas las parroquias e instancias pastorales.
- Estar atentos a las indicaciones que los Sres. Obispos, Vicarios Episcopales y Decanos, comunicarán respecto a las distintas actividades que formaran parte de este proyecto eclesial.
- Elevar nuestra oración fervorosa a Dios nuestro Señor por el éxito de esta Misión Permanente, en sus tres etapas: Pre-Misión, Misión intensiva (territorial y sectorial) y Post Misión o seguimiento misionero.
Confiamos en que este camino misionero y testimonio de Buena Nueva, constituya a la vez, un impulso de renovación eclesial y de transformación de la sociedad, guiados siempre por el Espíritu Santo, en una espiritualidad de comunión y con una audacia misionera, capaces de animar una misión permanente en cada Iglesia particular.
Que la Santísima Virgen María , Primera discípula y misionera nos auxilie y acompañe en nuestro caminar”. |